
D8/Redacción
Lo hizo pedazos. El equipo español dominó el partido de principio a fin, y nunca le prestó la pelota. España derrotó 2-0 a Francia y está en la gran final de la Copa del Mundo.
Francia, el equipo favorito de muchos para ser campeón del Mundo, cayó sin meter las manos y quedó hecho pedazos en el campo, en el Estadio Dallas, en Texas, EEUU.
La media cancha de España se mostró poderosa: con Rodri, Fabián Ruiz, Dani Olmo y Alex Baena, el equipo español encontró su mejor juego en el Mundial de futbol 2026. El medio campo dominó el partido, recuperó los balones muy rápido, no dejó espacios a Mbappé ni a Barcolá, y tocó una y otra vez, con velocidad, fuerza y profundidad.
Rodri y Fabián Ruiz, se cansaron de ganar balones. Y Alex Baena y Dani Olmo, se proyectaban hacia el frente con peligrosidad.
España tiene profundidad y pegada. Con Lamine Yamal en el extremo izquierdo, y con Mikel Oyarzábal como centro delantero, España tiene creatividad y variantes hacia el frente. De hecho el primer gol llegó por penalti que le cometieron a Yamal cuando ya había ganado la pelota.
El segundo gol lo metió Pedro Porro, mediante una pared fantástica.

El equipo defensivo también es poderoso. Los centrales, Pau Cubarsí y Laporte, no dejaron hacer nada a Mbappé, ni a Olise, ni a Dembelé.
Los defensas laterales de España, Cucurella y Pedro Porro, son fantásticos. Son impecables al defender y peligrosos hacia el frente.
Por si no fuera suficiente, al final del partido entró Pedri a dar clases de futbol en la media cancha. Y Ferrán Torres y Nico William entraron muy bien en la delantera.
España tiene un equipo para ser campeón. Sólo falta esperar al ganador de Inglaterra y Argentina, para pelear por su segundo título mundial.



