
D8/Redacción
No es fácil conseguir cohetes ilegales en el mercado Aldama. Hay que preguntar con discreción a uno de los comerciantes, y poner cara de buena persona.
-¿Dónde puedo comprar cohetes?- se le pregunta a un hombre en el Mercado.
-Aquí no hay -dijo el señor.
Un pasillo más adelante, se pregunta, en voz baja, a otra persona.
-¿Dónde venden cohetes de pólvora?
-Aquí no venden eso -dijo otro hombre, con cara de enojado.
Unos pasillos adelante, se vuelve a preguntar a otra persona.
-Disculpe, ¿donde puedo comprar cohetes?
-En un lugar de calcetines por allá -dice una señora-, dígale que yo lo mandé.
En un pasillo, por La Soledad, una señora atiende un puesto de calcetines.
-¿Aquí venden cohetes?
-¿Quién te mandó?
-La señora Juanita.
-Muy bien -dijo la señora y se metió a un cuartito, de donde sacó una bolsa de pólvora.

Hay cebollitas, chifladores, barrenos, brujitas, palomitas, cohetes, y toda clase de artefactos de pólvora, prohibidos en Guanajuato, desde la explosión de Celaya en 1999.
-¿De cuáles quiere? Nada más no quiero problemas -dijo ella.
-Es solo para divertirnos, señora.
Muy bien. Salimos de ahí con una bolsa clandestina de plástico, repleta de cohetes, chifladores y barrenos -la cual aparece ilustrando esta crónica-, listos para celebrar el Año Nuevo.



