No llegan Therians, pero sí llegan cristianos a salvarlos
Varios cristianos y testigos de Jehova llegaron a salvar a los Therians, aunque solo llegaron 3

D8/Redacción
Nunca llegaron Los Therians. La gente los estaba esperando. Los policías estaban listos para protegerlos. Pero nunca llegaron los muchachos que se creen perros, gatos, lobos y jaguares.
El primer encuentro de Therians en León fue un fracaso. No hubo personas que se identifican con animales. No hubo un acto masivo. No hubo morbo.
Los únicos que sí llegaron fueron los cristianos a salvarlos. En el Arco de la Calzada se presentaron tres grupos de religiosos muy decididos a salvar a Los Therians.
Ahí estaban los religiosos del Ministerio Evangélico Somos uno en Cristo Jesús y los miembros de la Iglesia de Jesucristo Amor y Esperanza. También estaban los Testigos de Jehová.

«Dios te salvará hermano. Dios perdonará tus pecados», rezaba un líder religioso a un therians que llegó por ahí, tratando de entrar al movimiento y conocer a otros therians de León. «Dios te respeta. Y respeta sus convicciones. Pero hemos venido a ayudarle. Dios te salve», decían los religiosos.
Cuando vieron que iba a darse una concentración de Therians, en León, los cristianos decidieron acudir al Arco de la Calzada, para rezar por ellos, para darles la bendición, y salvarlos del pecado.

«Yo no soy pecadora. Ni necesito ser salvada», dijo Lilian, una joven therian y tatuadora que recibió los rezos de los cristianos y que los consideró una buena vibra, pero que nunca pensó que los necesitara.
Los Therians rondan la ciudad, de manera misteriosa y silenciosa. Nadie los ve. Nadie los conoce. Y nadie se asume como tal. Pero todo mundo habla de ellos.



