La cancha de futbol se manchó de sangre
Era un juego de final. Dos equipos del llano habían empatado 1-1, cuando llegaron los matones y dispararon a los aficionados

D8/Redacción
En la cancha de futbol quedaron las manchas de sangre.
Un cuerpo quedó en la línea de banda, otro cadáver apareció en el medio campo, uno más quedó tendido cerca de la portería. Once cadáveres quedaron esparcidos en torno a un campo de futbol en la comunidad de Loma de Flores, en Salamanca.
El futbol llanero está bajo amenaza de los criminales en Guanajuato.
Era un partido de la final el domingo 25 de junio: jugaba el equipo de Loma de Flores contra San José de Marañón. Fue un partido muy peleado, con jugadores jóvenes y rápidos de los ranchos y los pueblos. Se trata de la primera fuerza de Salamanca. En esa liga hay futbolistas que cobran hasta 500 pesos por partido. Era la gran final.

La entrada tuvo un costo de 20 pesos. Había como 400 aficionados a las orillas del campo con césped maltratado. Vendían cerveza para los asistentes. El partido terminó empatado 1-1, por lo que debían jugar un segundo partido el próximo domingo.
El partido había terminado, cuando llegaron dos camionetas. Cuatro hombres armados se bajaron de las camionetas, con metralletas, y comenzaron a disparar. “Dispararon a todos lados”, dijo José Moreno, un testigo. La balacera duró varios minutos: 11 personas fallecieron a orillas del campo de fuego y otras personas resultaron heridas.
El futbol del llano se manchó de sangre. Las autoridades investigan quiénes son los responsables. El secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, el Fiscal General del Estado, Gerardo Vázquez Alatriste, y el alcalde de Salamanca, César Prieto, aseguraron que van por los responsables de esta masacre. Hay un investigación fuerte para buscar a los pistoleros. En Loma de Flores, hay 11 funerales al mismo tiempo. El pueblo está de luto.

“Era un partido de futbol. Había señoras y niños. Estamos olvidados”, dijo el señor José Moreno, testigo del juego y de la tragedia.



